Las alpargatas rojas

Publicado el Martes, 15 Mayo 2018. Publicado en: Looks

Las alpargatas rojas
De todos los cuentos infantiles, tradicionales o de hadas que he estudiado (y han sido muchos, para Primer amor y después para Los malos del cuento) hay uno del que quería hablar en estos días reivindicativos y revueltos: Las zapatillas rojas.
Como de casi todas las historias tradicionales, se conservan numerosas versiones. La más conocida es la que recopiló Hans Christian Andersen, tan bella su prosa, pero tan triste, y tan moralista... Quizás lo hayáis leído con zapatillas de ballet, chapines, zapatos... pero siempre es calzado, siempre es rojo y siempre es una niña (Karen, Anna, María) la protagonista.
La historia se resume así: Karen, que ha sido una niña pobre, fantase con unos zapatitos de baile rojos. En una sociedad conservadora, jerárquica y controladora, como lo han sido todas, ese capricho, y más en una niña, y no digamos ya en una niña pobre, resulta sospechoso, y asociado a diferentes pecados: la vanidad, la codicia, el afán de protagonismo, el libertinaje (bailar estaba estrictamente restringido a fechas y lugares determinados) y, de fondo, la lujuria.
Pero la suerte de la niña cambia. Sus padres mueren y es adoptada, o su madrina, o un golpe de suerte le permite elegir un calzado de su elección: y en lugar de escoger unos sólidos botos, o unos honestos zuecos, o un zapato cerrado y práctico, la jovencita compra unos zapatos de lujo, a veces dicen que de charol, otras de seda y otras de piel delicada. Unos zapatitos o zapatillas, para bailar y divertirse, de un lustroso color rojo, que apenas asomaran, sensuales, bajo las enaguas, cuando bailara y se moviera.
Y entonces llega el castigo. La niña se pone los zapatos, y baila, y baila, pero cuando desea parar, no puede. Una maldición ha caído sobre ella: quiera o no, y ante la mirada aprobadora del resto del pueblo, que cree que está recibiendo su merecido, recorre las calles, desesperada, en busca de ayuda. Algunos se ofrecen a cortarle los pies para que deje de bailar, otros a matarla. Según las versiones, Karen pierde los pies, en otras, muere agotada, en otras, más clementes, entra en la iglesia, reza, o se arrepiente, o un brujo le retira la maldición y aprende de sus errores.
 No te metas en líos, niña, dice la moraleja. Obedece, no destaques, no ansíes ni desees nada, reprime tus deseos de bailar, de gustar, de llamar la atención, o te meterás en líos, y será únicamente por tu culpa. Y ahí estaran las miradas de los otros para controlarte y criticarte, para juzgarte o para ofrecerse a destruirte.
Y yo te digo: baila, niña. Escoge los zapatos más altos, los más brillantes, los más rojos, los que desees. Y los quieres de otro color, pídelos. No tengas miedo, no dejes de bailar una sola noche por el qué dirán, no les entregues a ellos la calle, ni el salón de baile, ni el privilegio de divertirte. Ríete, y diviértete, porque muchas han luchado para que eso sea así, y para que puedas bailar hasta caer rendida. Como quieras y con quien quieras. El final del cuento, digan otros lo que digan, lo narras tú.
  
EspidoPOQ5
  
EspidoPOQ6
   
EspidoPOQ1
 
EspidoPOQ12
    
EspidoPOQ7
   
EspidoPOQ3
   
EspidoPOQ11
  
EspidoPOQ2
   
EspidoPOQ10
   
EspidoPOQ8
 
 Mis zapatillas mágicas son unas maravillosas alpargatas rojas, con un nombre enigmático, POQ, que esconde el de Pastora Ortiz Quevedo, cuyo Instagram podéis encontrar aquí. Son altas y cómodas, su tejido es suave y mimoso, y con borlas que se mueven cuando camino. En ellas Pastora manifiesta una declaración de amor al trabajo ancestral del cosido a mano, puntada a puntada. Como aquellas del calzado que Karen miraría en el escaparate del cuento.
Con una vida entera dedicada al calzado, su aspiración es la de situar al espadril (otro de los nombres para alpargata) a la misma altura que cualquier otro calzado de lujo. Cada POQ es exclusivo, se ha hecho a mano con producción nacional, y quizas pertenezca a una de sus colecciones limitadas. Las mías son las Amokoi Pompon. Para bailar, para destacar, para hacer lo que se me antoje.
 Tampoco es para pasar inadvertida la falda de volantes, de Wild Pony, con su delicado plisado de tul y su constante movimiento.
Las fotos fueron tomadas por Nika Jiménez en el Museo Cerralbo, en su precioso jardín aún con camelias en flor. Visitadlo, es un paraíso (casi) secreto.
Y ahora, a bailar. 
 

Compartir artículo

Leave a comment

You are commenting as guest.

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios relacionados con sus preferencias y hábitos de navegación. Si continua navegando o no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

1 - ¿Qué son las cookies?

Las cookies son pequeños archivos de texto que una página Web puede poner en tu ordenador o dispositivo móvil la primera vez que visitas un sitio Web o página. La cookie ayudará al sitio Web, o de otro sitio web, a reconocer tu dispositivo la próxima vez que se visite. Hay muchas cosas que realizan las cookies. Por ejemplo, pueden ayudarnos a recordar tu nombre de usuario y preferencias, analizar el funcionamiento de nuestro sitio Web, o incluso nos permite recomendarte el contenido que creemos que puede ser interesante para ti,

Algunas cookies no contienen información personal - por ejemplo, si haces clic en "Recuérdame" al iniciar sesión, una cookie se almacenará con tu nombre de usuario. La mayoría de las cookies no recopilará información que te identifique, solamente recogen la información general, cómo los usuarios llegan al Site y utilizanla Web, o la ubicación general del usuario.

2 - ¿Qué tipos de cookies se utilizan?

En general, se utilizan las cookies para realizar hasta cuatro funciones diferentes:

1. Cookies de personalización

Algunas cookies son esenciales para el funcionamiento de nuestro sitio Web. Por ejemplo, algunas cookies nos permiten identificar el idioma del usuario, configuración regional o desde donde accede. Si un abonado opta por desactivar estas cookies, el usuario le será más difícil acceder a todo el contenido a tu disposición.

2. Cookies de análisis

Utilizamos otras cookies para analizar cómo nuestros visitantes utilizan nuestro sitio Web y para controlar el rendimiento Web como Google Analitics. Esto nos permite ofrecer una experiencia de alta calidad a usuarios mediante la personalización de nuestros contenidos y la rápida identificación y la fijación de cualquier problema que surja. Por ejemplo, podemos utilizar cookies rendimiento para realizar un seguimiento de qué páginas son las más populares, qué método de vinculación entre las páginas es más eficaz, y para determinar por qué algunas páginas están recibiendo mensajes de error. También podríamos utilizar estas cookies para resaltar artículos o servicios del sitio que creemos que será de interés para los usuarios, basados en la navegación enla Web

3. Cookies técnicas

Las cookies técnicas que nos permiten recordar tus preferencias. Por ejemplo, las cookies te ahorran la molestia de escribir su nombre manualmente cada vez que accedas al sitio, y recordar las preferencias de personalización, tales como la apertura de menús laterales según la visita anterior al iniciar sesión, recordar elementos que integran un pedido, realiza runa solicitud de inscripción o compartir contenidos a través de redes sociales.

También utilizamos cookies técnicas para ofrecerte mejores servicios.

4. Cookies publicitarias y de comportamiento

Se utilizan para servirte los anuncios que creemos que pueden ser relevantes para ti y para tus intereses. Por ejemplo, si visitas la sección de web para empresas de Espido Freire, podemos ofrecerte ofertas especiales de este tipo de producto que pueden ser de tu interés. Podrás ver estos anuncios Espido Freire en otros sitios que visites en la red. Sin embargo, en ningún momento tendremos acceso a tus datos personales.

El sitio Espido Freire utiliza cookies de publicidad gestionadas por terceros para la promoción de sus productos tanto en páginas Web de Espido Freire como en páginas que no pertenecen a Espido Freire. Puedes dejar de recibir determinadas cookies publicitarias gestionadas por terceros al acceder a sus páginas web.

3- ¿Durante cuanto tiempo guardamos la información?

Depende del tipo de cookie. Las cookies de sesión caducan al cerrar el navegador. Las cookies persistentes, suelen caducar cuando transcurre un periodo de tiempo que puede oscilar entre los dos meses y los dos años.

4 - ¿Puedo bloquear / desactivar las cookies de usuario de un sitio Web?

Como hemos explicado anteriormente, las cookies te ayudan a obtener el máximo rendimiento de nuestros sitios Web.

En caso de hayas visitado la web de Espido Freire después la fecha indicada en el pie de esta página, deberías haber visto un mensaje que explica que al continuar para acceder a nuestro sitio, aceptas el uso de cookies.

Recuerda que puedes desactivar las cookies en el navegador que utilices para acceder a nuestra web y recuerda que si decides desactivar las cookies, es posible que algunas secciones de nuestro sitio Web no funcionaran correctamente

5 - Cambios en nuestra política de privacidad.

Cualquier cambio que se pueda producir en el futuro con respecto a nuestra política de privacidad será publicada en el futuro en esta misma página. Te recomendamos el que visites este apartado para comprobar regularmente las actualizaciones o cambios en nuestra política de privacidad.