Viaje a Rusia "Llamadme Alejandra" 1. Ekaterimburgo

Publicado el Domingo, 29 Julio 2018. Publicado en: Looks, Viajes

Viaje a Rusia

De todos los viajes organizados con El País Viajes y B the Travel Brand, el que me ha llevado a Rusia (#EPVRusia) con un grupo de viajeros quizás sea el más especial e irrepetible: desde luego, habrá más ocasiones para seguir los pasos de los zares, tal y como narro en  mi novela Llamadme Alejandra, pero no viviremos otro centenario del fusilamiento de los zares allí, en Siberia, en Ekaterimburgo, en el mismo lugar en el que se despertaron en mitad de la noche convencidos de que los llevaban a otra casa más segura, la tercera o cuarta.

 El 16 de julio de 2018 me encontraba en esa ciudad rusa en pleno crecimiento, la tercera en tamaño de Rusia, con sus sorprendentes sus rascacielos en construcción. Limítrofe entre Asia y Europa, esos días se convertía en el centro de la peregrinación nacional de fieles ortodoxos que se convocaban en la Catedral sobre la Sangre Derramada. En el país existen varias iglesias con ese nombre, las tres erigidas donde asesinaron a un Romanov: y en los sótanos, ahora cripta, de esta delicada edificación blanca y dorada murieron siete: un dictador, su ambiciosa mujer y sus cinco hijos. O, según otras versiones, un padre de familia, débil, incapaz de afrontar la inmensa tarea a la que estaba destinado, su esposa, sobreprotectora e insegura y cinco adolescentes indefensos. Y, según otra más (las visiones sobre los últimos Romanov son infinitas), siete mártires ejemplares y venerables.

En 1918, cuando la familia imperial y unos pocos criados llegaron a esta ciudad en los Urales los encerraron en la casa Ipatiev bajo la custodia del soviet de la zona. Vista como una enorme zona de explotación de minerales, piedras semipreciosas y madera, a la provincia uraliana no solo viajaban los desterrados y criminales (que, en todo caso, continuarían aún más hacia el este), sino también comerciantes, ingenieros y ambiciosos hombres de negocios que se alimentaban de la incesante ansia de lujo de la Rusia más occidental.

La casa Ipátiev era una de las mejores de aquella ciudad relativamente joven, y en la que salvo el teatro y los edificios públicos poco habia que destacar: construida en 1880, había pertenecido a varios notables de Ekaterimburgo: un funcionario de miras, Redikortsev, un comerciante de oro, Sharáviev, y finalmente el ingeniero Ipatiev, a quien se la incautaron los soviéticos.

La casa, de dos pisos y un semisótano, como es aquí costumbre, amueblada con gusto y con las paredes cubiertas de papel pintado, vallada y con un huerto interior, ya no existe: Boris Yeltsin, que nació precisamente en Ekaterimburgo, y que goza de una controvertida populalidad aún hoy día, ordenó que la derruyeran en 1977, quizás en un intento porque el creciente culto a los Romanov perdiera intensidad. No lo consiguió, como se puede ver en las últimas fotos que acompañan este texto.

Como la casa Ipatiev no se conserva, salvo por algunas fotografías, lo más cercano a una mansión de época que podemos visitar en la ciudad es la casa Sevastiánov. No la sustituye exactamente: la deslumbrante casa Sevastiánov es anterior y más ambiciosa. Su estilo, llamado "ecléctico" por no llamarlo "póngame un poco de todo y ya iremos viendo" se ha convertido en algo único y al mismo tiempo típicamente ruso. Paseamos por la obra de un narcisista millonario, que llenó su casa de hermosos suelos y de verjas de hierro forjado, que la pintó para que fuera vista desde la distancia y que, como los nobles, incluyó un pequeño teatro para sus representaciones privadas. La casa, que cumple ahora funciones públicas, se encuentra en un lugar privilegiado junto al río, y al cabo de un par de días en Ekaterimburgo parece menos llamativa, incluso entrañable en su extravagancia.

Las leyendas sobre Sevastiánov (y hay muchas) dicen que quiso dorar la cúpula de su casa, y que se lo prohibieron esgrimiendo que era un derecho reservado a las iglesias para atraer la mirada de Dios. Cierto o no, la Catedral Sobre la Sangre Derramada deslumbra bajo el sol de julio por fuera... y por dentro. La noche en la que se cumple el centenario, los campamentos anexos se encuentran ya llenos: miles de personas, muchas de ellas mujeres, se congregan en los alrededores de ese lugar, a la espera de las Vísperas y del resto de las celebraciones.

No hay turistas: somos casi los únicos extranjeros que se mezclan con las peregrinas, que, con atuendo muy humilde, largas faldas, camisetas y pañuelo en la cabeza, rezan y cantan, mientras diferentes autoridades eclesiáticas se turnan para salmodiar los nombres de los Romanov, cuyas fotos rodean la iglesia en enormes paneles. Al sol, en fila en los jardines, los sacerdotes confiesan a los fieles. De vez en cuando llega un grupo nuevo de peregrinos, con sus iconos y banderines. El resto les hace sitio.

La iglesia se divide en dos partes: la superior, de cúpulas y paredes muy altas, se encuentra adornada con frescos religiosos, mezclados con escenas de la familia Romanov recreadas a partir de fotografías o de grabaciones. La mezcla entre la realidad y el culto, la historia y el misticismo apabulla y desconcierta a la vez. Para los educados en la religión católica todo despierta un eco familiar y al mismo tiempo exótico, primitivo. No parece que en este lugar haya transcurrido cien años desde la matanza, y mucho menos de brutales cambios sociales.

En la cripta inferior parece que la cabeza casi roce el techo; el olor a cera quemada y a incienso se mezcla con el sudor humano y la humedad del lugar. Allí, frente al iconostasio alzado donde el muro del sótano sirvió como paredón, los sacerdotes continúan cantando y pasando el relevo al siguiente grupo. Las miradas de la familia más fotografiada de su época (la preciosa Tatiana, los ojos insondables de Alexei) vigilan desde las paredes. Esto no es Europa. No es Asia, tampoco. Entramos en otro lugar, en otra época, en este primer día del viaje, en el que yo cumplo 44 años.

EspidoEkaterimburgo3

EspidoEkaterimburgo4

EspidoEkaterimburgo1

EspidoEkaterimburgo2

EspidoEkaterimburgo5

EspidoEkaterimburgo6

EspidoEkaterimburgo8

EspidoEkaterimburgo9

EspidoEkaterimburgo10

EspidoEkaterimburgo11

EspidoEkaterimburgo12

Descartad todo tópico sobre el frío siberiano: la temperatura era muy agradable, menos a mediodía, cuando el sol caía a plomo. Los peregrinos aprovechaban esos momentos asfixiantes para caminar y mortificar así más el cuerpo.

Escogí un vestido ligero, pero de manga larga, que permitiera protegerse del sol, y fuera lo suficientemente recatado para la iglesia. No me cubrí el cabello con un pañuelo porque las normas no eran tan estrictas aquí, pero sí con un canotier. Los pendientes largsa y asimetricos son de Mango, y el bolso de bambú, de absoluta tendencia, puede comprarse en varios acabados diferentes en Salvador Bachiller.

Las cuñas son de yute de Caravaca de la Cruz, de la marca María Victoria. Y las fotos fueron tomadas en las diferentes localizaciones por Nika Jiménez.

Compartir artículo

Leave a comment

You are commenting as guest.

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios relacionados con sus preferencias y hábitos de navegación. Si continua navegando o no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

1 - ¿Qué son las cookies?

Las cookies son pequeños archivos de texto que una página Web puede poner en tu ordenador o dispositivo móvil la primera vez que visitas un sitio Web o página. La cookie ayudará al sitio Web, o de otro sitio web, a reconocer tu dispositivo la próxima vez que se visite. Hay muchas cosas que realizan las cookies. Por ejemplo, pueden ayudarnos a recordar tu nombre de usuario y preferencias, analizar el funcionamiento de nuestro sitio Web, o incluso nos permite recomendarte el contenido que creemos que puede ser interesante para ti,

Algunas cookies no contienen información personal - por ejemplo, si haces clic en "Recuérdame" al iniciar sesión, una cookie se almacenará con tu nombre de usuario. La mayoría de las cookies no recopilará información que te identifique, solamente recogen la información general, cómo los usuarios llegan al Site y utilizanla Web, o la ubicación general del usuario.

2 - ¿Qué tipos de cookies se utilizan?

En general, se utilizan las cookies para realizar hasta cuatro funciones diferentes:

1. Cookies de personalización

Algunas cookies son esenciales para el funcionamiento de nuestro sitio Web. Por ejemplo, algunas cookies nos permiten identificar el idioma del usuario, configuración regional o desde donde accede. Si un abonado opta por desactivar estas cookies, el usuario le será más difícil acceder a todo el contenido a tu disposición.

2. Cookies de análisis

Utilizamos otras cookies para analizar cómo nuestros visitantes utilizan nuestro sitio Web y para controlar el rendimiento Web como Google Analitics. Esto nos permite ofrecer una experiencia de alta calidad a usuarios mediante la personalización de nuestros contenidos y la rápida identificación y la fijación de cualquier problema que surja. Por ejemplo, podemos utilizar cookies rendimiento para realizar un seguimiento de qué páginas son las más populares, qué método de vinculación entre las páginas es más eficaz, y para determinar por qué algunas páginas están recibiendo mensajes de error. También podríamos utilizar estas cookies para resaltar artículos o servicios del sitio que creemos que será de interés para los usuarios, basados en la navegación enla Web

3. Cookies técnicas

Las cookies técnicas que nos permiten recordar tus preferencias. Por ejemplo, las cookies te ahorran la molestia de escribir su nombre manualmente cada vez que accedas al sitio, y recordar las preferencias de personalización, tales como la apertura de menús laterales según la visita anterior al iniciar sesión, recordar elementos que integran un pedido, realiza runa solicitud de inscripción o compartir contenidos a través de redes sociales.

También utilizamos cookies técnicas para ofrecerte mejores servicios.

4. Cookies publicitarias y de comportamiento

Se utilizan para servirte los anuncios que creemos que pueden ser relevantes para ti y para tus intereses. Por ejemplo, si visitas la sección de web para empresas de Espido Freire, podemos ofrecerte ofertas especiales de este tipo de producto que pueden ser de tu interés. Podrás ver estos anuncios Espido Freire en otros sitios que visites en la red. Sin embargo, en ningún momento tendremos acceso a tus datos personales.

El sitio Espido Freire utiliza cookies de publicidad gestionadas por terceros para la promoción de sus productos tanto en páginas Web de Espido Freire como en páginas que no pertenecen a Espido Freire. Puedes dejar de recibir determinadas cookies publicitarias gestionadas por terceros al acceder a sus páginas web.

3- ¿Durante cuanto tiempo guardamos la información?

Depende del tipo de cookie. Las cookies de sesión caducan al cerrar el navegador. Las cookies persistentes, suelen caducar cuando transcurre un periodo de tiempo que puede oscilar entre los dos meses y los dos años.

4 - ¿Puedo bloquear / desactivar las cookies de usuario de un sitio Web?

Como hemos explicado anteriormente, las cookies te ayudan a obtener el máximo rendimiento de nuestros sitios Web.

En caso de hayas visitado la web de Espido Freire después la fecha indicada en el pie de esta página, deberías haber visto un mensaje que explica que al continuar para acceder a nuestro sitio, aceptas el uso de cookies.

Recuerda que puedes desactivar las cookies en el navegador que utilices para acceder a nuestra web y recuerda que si decides desactivar las cookies, es posible que algunas secciones de nuestro sitio Web no funcionaran correctamente

5 - Cambios en nuestra política de privacidad.

Cualquier cambio que se pueda producir en el futuro con respecto a nuestra política de privacidad será publicada en el futuro en esta misma página. Te recomendamos el que visites este apartado para comprobar regularmente las actualizaciones o cambios en nuestra política de privacidad.